Archivo de la categoría: Ficción o Realidad

Ruido Interior.

En un día cualquiera un hombre corre desesperado, Inquieto y sin control como si estuviera poseído por el diablo mismo, atemorizado mira despabilado para todos los lados buscando con sus ojos algo que lo perseguía, su rostro de terror y pánico al mismo tiempo confundía su tormento, sus gritos desesperantes cundía el pánico a su paso, corría empatado como si se escapara de su propia sombra o se ocultaba de algún ser omnipresente que lo acosaba y se encontraba sin salida.

Tapaba sus oídos con las manos, como si no quisiera escuchar a nada ni a nadie, te lanzaba al suelo, saltaba, corría, gritaba y cientos de ojos de fundían en una sola mirada hacia el, «pobre loco» alcanzó a decir alguien que observaba tal condena.

Sus orejas empezaban a sangrar productos de jalones ejecutados con las fuerzas de sus manos junto a un NO QUIERO!! de su boca, al parecer no podía apreciarla multitud que lo observaba parecía que no le interesaba.

Gritos de dolor, de espanto, de furia era lo único que se escuchaba mientras dejaba a su paso gotas de sangre sobre el suelo, desesperado empezó a rasgar su camisa, hasta que la rompió por completo, y ya sin ella empezó a arañar su cuerpo, pero el sonido en sus oídos aun seguía, fuertemente se tiró al suelo y se arrastraba como cualquier animal salvaje y empezó a lastimarse mas fuerte, con sus propias manos empezó a abrirse un agujero, clavaba sus filosas uñas en su piel y sangraba sin detenerse, y fue metiendo su mano poco a poco cerca de su corazón, hasta tomarlo con sus manos y sacarlo de su cuerpo, y fuertemente gritó NO QUIERO SENTIR!! y sacó completamente su corazón latente con sus manos.

Anuncio publicitario

Al Angel Negro

Angel negro deseo de hombre
belleza impecable de mujer
de sus labios brota veneno
conjugado con sus ojos color miel,
en su espalda alas cortadas
no existen plumas blancas en su piel.

Se esconde entre la sombra
como animal cautivo
un ser que del cielo es fugitivo
alma en pena que en la tierra ronda
como un hijo sin amor
abortado sin dolor.

Angel negro de sentimientos ocultos
Como dioses carnales sin necesidad de culto
Has dejado huellas en el fango
Como en mi piel latigazos profundos.

La Ciudad del Miedo.

Para estar aquí hay que tener paciencia como demencia, aquí no manda gobierno, aquí gobierna la delincuencia, reinando en la basura y en los pozos de pestilencia.

Aquí no existe lealtad, no conocen ni la clemencia, aquí nadie opina, no hay coincidencia y le cortaron la lengua a la conciencia.

Aquí el miedo tiene su ciencia, el pueblo se calla porque el pueblo carece de inteligencia, del miedo embarramos los pantalones, porque es el miedo el que la mierda sustenta, aquí el miedo nos hace mudo, ese miedo nos ha cortado la lengua.

Ese miedo no es vano, aquí parten cabezas y te rompen la mano, aquí no hay amigos ni mucho menos hermanos, aquí te escupen la cara ya nadie te da la mano.

Aquí somos bestiales nadie ya es un ser humano, aquí no hay mesías el que había lo crucificamos, aquí nadie es puro todos nos ahogamos en el pecado, aquí vivía la fe y la fe un día la matamos.

Ya no vienen super heroes, las pistolas los suplantaron, y el juicio que una vez existía con cuchillo lo amenazaron, la libertad que aun quedaba hace tiempo la encadenaron.

descabellado y sangriento.

Rabia; muerdo fuertemente mis labios y sangran, mis ojos enrojecen, deseo sentir dolor. Pruebo la sangre que sale de mis labios degusto su agridulce sabor.

Llevo mis manos hacia mi cabeza y halo con fuerza mi pelo, siento como cada hebra es arrancada de mi cerebro. Suelto de mi boca un grito de furia, grito capaz de asustar a cualquier bestia salvaje y llenarla de miedo. Silencio…

Escucho el latir de mi corazón, el fluir de mi sangre y el crujir de mis intestinos; Soledad, veo mi cuerpo desnudo reflejarse en el espejo roto, una lagrima de ira se fuga de mis ojos.

Rindo mi cuerpo al suelo lleno de cansancio y dolor, ahora estoy en el piso sucio de pelo y de sangre.

Una Historia de Hambre

Eran casi las seis de la tarde, en el parque de los cerezos, una tarde oscura y calurosa, el calor era capaz de asfixiar a cualquier ser humano, vientos calientes azotaban como latigazos de cuero la cálida noche, no se veía ni un alma, el sonido de la noche cubría el parque, los arboles viejos y secos eran el único adorno, el olor a animal podrido gobernada, solo la luna alumbraba aquel lugar dejado en el olvido, ya las carretas cargadas de bellas mujeres y novios enamorados no solían pasar desde hace años, la ultima vez que se escuchó la risa de algún niño había quedado en la historia de las voces perdidas y de las almas desdichadas que rondaban la noche y su soledad.

Unos pasos sin ánimos y moribundos se escuchan a los lejos, pisadas suaves y sin fuerza han marcado un nuevo sonido, quejidos tormentosos interrumpen por completo con el silencio de la noche provocado por un vagamundo hediondo, mugroso y cubierto de trapos viejos y sucios que lentamente y casi arrastrado ha entrado al parque, se recuesta sobre el tronco de un viejo árbol casi sin vida.

Era un hombre pequeño de estatura, con deformaciones en su espalda, cicatrices en su rostro, el pelo escaso, sucio y descuidado de un color irreconocible, sus ojos negros como maldición nocturna, sus uñas largas y negras mal tratadas y mal acomodadas en sus manos sucias y arrugadas, su dentadura amarillenta asemejaba ya un tono verde, su cuerpo era el mapa de toda una historia marcada de sufrimientos, abandono, dolor, angustias y trabajo.

Su estomago producía un sonido extraño, era el hambre, sus fuertes quejas semejantes a gruñidos de león o de alguna fiera salvaje y hambrienta, sus ojos buscaban como loco algo que comer, su olfato como el de un buen perro trataba de identificar algún olor comestible pero su búsqueda fue en vano, no podía soportar el dolor y las ganas de tener algo en su barriga lo tentaban a comer lo que sea, observó una piedra cerca de sus pies alargando su manos la tomó y la llevó hacia la boca, pero no pudo masticarla y la escupió, era capaz de comerse hasta una rata si la encontraba, pero tampoco había señales de alguna.

Ya no aguantaba mas, desesperado encontró una rama a su alrededor, también intento morderla, pero no la pudo tragarla, era ya desesperante su situación, no sabia que hacer, al parecer tenia semanas sin comer, el dolor, el sonido de su estomago y sus ganas incontrolable de comer lo mataban, tomó con ambas manos la rama que intentaba comer y se la clavó con ira y mucha fuerza en su Vientre, este empezó a abrirse lentamente, como un huevo, y reventó, de su vientre aunque suene increíble, salió una luz despampanante acompañada de mariposas! muchas, cientas, miles, se pudiera decir que millones de ellas , mariposas multicolores, de todos los tamaños, que volaron y llenaron el parque, sus ojos no podían creer lo que veían, y las mariposas no cesaban de salir, inundaron todo el aire, no paraban de volar, amarillas, rojas, verdes, azules, rosadas, en fin mariposas, como si la hubiese guardado por años. No tenia palabras para su asombro, solo cerró sus ojos mientras las mariposas aun seguían saliendo.

Salida.

Ella llegó a su apartamento un poco triste se le podía ver en sus ojos, abrió el ventanal que da frente a su cama se paró en el balcón y mirando a la noche como si fuera su ultima noche le regalo dos lagrimas mas,se la secó y como si se hubiese trasformado en otra persona después de llorar, encendió la radio, puso un poco de musica y disfruto de la misma, caminó hacia la cocina, abrió la nevera y tomó una botella de vino que estaba a la mitad y tomó de ella con tanta delicia.

Era la dueña y señora de su vida, se sentía toda una diosa entre musica y vino, empezó a bailar, y a disfrutar del momento, mientras se quitaba la ropa, y preparaba la bañera para un buen baño,tenias planes de salir esa noche, desnudaba su cuerpo lentamente muchas veces al compás de la musica, se agarraba su hermoso pelo negro y largo con ambas manos y como si le coqueteara a alguien, movía sus caderas con un va y ven a muy buen ritmo con unos movimientos muy sensuales capaz de levantar a cualquier muerto.

Ya desnuda por completo con un encanto de diosa Venus que ningún praxiteles hubiese podido esculpir se metió a la bañera y descansó su cuerpo en el agua, tocaba sus bellos senos morenos y se reía de la vida, la musica y el olor del jabón relajaba su mente y su cuerpo, luego de unos minutos se levantó, secó su hermoso cuerpo escultural que cualquier mujer envidiaría, preparó la ropa que vestiría esa noche, negro, negro luto, negro como la noche, se paró frente al espejo y empezó a maquillar su rostro, un labial que resaltaba sus labios carnosos, su ojos color miel natural que eran capaz de hablar sin ella mover los labios.

Ya casi completamente vestida, hace una llamada termina con un beso, abre una de su gavetas y saca un arma, una pistola de bolsillo FIE Titan de acción simple, cargador de hilera simple que sólo almacena 6 cartuchos que compró hace tiempo cuando empezó a vivir sola, se marchó de su apartamento, pero antes lo miró de arriba abajo, como si se despidiera de el, volvió a verse al espejo y dijo en voz alta: «tu eres mas de lo que el piensa», cerró la puerta dejando el radio encendido y se fue.

– ¡Atención! la policía estatal a reportado un homicidio en la calle Marcstone se supone que el homicidio fue a manos de una mujer de la raza hispana de aproximadamente algunos 25 años de edad la cual mantenía una relación oculta con un hombre casado de algunos 40 años, luego del crimen la mujer se suicidó, esto es todo por ahora continué disfrutando de nuestra programación! Radio Reset! siempre contigo!.

EL calvario de Mercedes.

Mercedes mira al cielo, con pena y sin paz, con la esperanza de que alguien la vea y tenga piedad de ella, añejando con el tiempo como el buen vino, secando sus penas al sol en plena claridad de la luna, una lagrima en sus ojos como una gotera provocada por la tristeza que la inunda cae al suelo con intensa explosión provocada por el silencio.

El tiempo consume su cuerpo, espera que el calor planche sus arrugas, que el viento le regrese lo que le ha quitado, sus manos mas cansadas que viva se aferran a un viejo rosario que sin vida, sin color y sin poder se ha convertido en un amuleto, mas que un símbolo de salvación un acompañante a su soledad.

Empieza a llover y gota tras gota es una lagrima mas, el olor a humedad le trae recuerdos a su cabeza, sus ojos acompañan al aguacero que observa desde el ventanal, cuatro paredes se han convertido en su prisión, pero mas prisión siente que es su cuerpo, su alma ha oscurecido al correr del tiempo.

Cada movimiento en su mecedora es un dolor, un latigazo que aguanta con fuerzas, sin una queja, viendo como todo pasa, como nada es eterno, ya sin fe y mas inerte que un pedaso de manera, sin ganas de estar, sin historias que contar, cansada de estar despierta, cansada de estar cansada, y recordar lo que ha olvidado y olvidar lo que recuerda.

Desea no despertar mañana, y marcharse a quien sabe donde, en silencio como ha sido su vida, sin un adiós, sin nadie que se entristezca por ella, sin un doliente ni presentes y sin que nadie derrame ni una sola Lagrima.

historia en un bar.

Otra vez me encontraba allí, donde una vez prometí no volver, donde solían salir fantasma y subirse al mostrador y dar el espectáculo de apertura o de cierre muchas veces, donde en noches de lluvia una simple copa era la compañía mas grata, y las horas pasaban en aquellos días como magia, al oído la voz de Sabina, Serrat o José José llenaban la noche de historias, recuerdos e ideas alocadas, vida nocturna que se convierten en entretenimiento después de las 12, mujeres de mala vida dándose una vida buena aunque sea por algunas cuantas horas.

Las horas de alcohol, de melancolía, risas desubicadas,borrachos que no podían mantenerse en pie, el ciego que tocaba la guitarra después de las 10, hasta que llegaron las malditas bachatas que mataron el ambiente bohemio y clásico, luego el reggaeton que mató las bachatas, pero que mas se puede hacer que solo aprovechar la bellonera temprano antes que lleguen los amargados, y los fugitivos de alguna discoteca en hora de cierre, que mas se puede hacer si ya nadie se sienta a mi lado, ya no hay nadie que me quiera mostrar el culo por solo sentarse a mi lado y tomar un trago.

Recuerdo diferentes olores, olores de perfumes, perfumes delatores, perfume mezclado con alcohol, perfume mezclado con grajo, sudor, mal aliento y olores que solían venir de abajo de sus pantalones, en fin olores de todas clases.

Y hoy solo soy un espejismo sentado en la barra, tal vez intentando escuchar el juego de pelota en la televisión o tratando de entender la canción que sale de la bellonera, porque nadie me hará compañía esta noche como todas las noches, o mejor dicho como siempre.