Archivo de la categoría: Ficción o Realidad

Humans Can’t Fly

Apenas entramos a la playa el letrero llamó toda nuestra atención, “Humans Can’t Fly”, Estela observó fijamente el cartel y una fuerte carcajada se escapó de su boca, abrió los brazos y voló.

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Entre un Parqueo y una ferretería.

Después de pelear por no salir de casa, algo me convenció de que lo hiciera, tal vez porque en las calles se puede encontrar historias que no encontraré en casa un día de semana cualquiera después de las 4:00 PM, o simplemente necesitaba aire fresco. Hecho el carro andar y me dispuse a ir a una tienda ferretera ubicada en  una plaza cerca de casa, llego al parqueo de la plaza con el radio a todo volumen cantando:

“I need a shot
I need a shot of ambition
I need a hit
I need a hit of nutrition
I need a fix
I need to fix my ignition
If you want to whip me into shape
I need a plan or a mission.”

parqueo el carro, y en el vehículo de al lado veo una joven muchacha, hablando por teléfono y una lágrima le brillaba en la mejilla, apago mi radio, y me sorprendo a escuchar una bachata de amargura (hay bachatas que no lo sean?) a alto volumen en el vehículo de la bella joven, era difícil adivinar su nacionalidad a simple vista pero descarté que fuera dominicana desde un principio, Hablaba por su teléfono, lloraba, la música a todo volumen, era una escena triste, pensé que era la novia de algún empleado de la Ferretería a la cual me disponía a entrar, podía ser una empleada de la misma ó simplemente una de las tantas personas que se parquean en la plaza para tener mejor privacidad , traté de no darle mucha importancia y seguí con mi camino.

Al entrar a la inmensa ferretería, esas tiendas que son TODO para tu hogar y bla bla blah, me tropiezo con una de las empleadas que por estar entretenido hablando por el teléfono no miré, una muchacha alta, muy bonita por cierto, raza blanca, ojos verdes, menos de 25 aÑos, buenas pierdas, nalgas visibles, y perfume inolvidable, le pido disculpa, ella hace lo mismo, y sigue su camino, yo el mio, luego de dar algunas vuelta dentro de la ferretería y llamar algunas veces por teléfono ya que olvidé que era lo que necesitaba, compré algunas cosas, pagué y salí nuevamente hacia mi carro para ir a casa, sorpresa me llevé cuando volví a ver la misma hermosa muchacha aun estacionada a lado de mi carro, esta vez ya no lloraba, alguien le secaba las lágrimas con sus labios. Me sonrojé un poco, ver como las dos cabelleras largas se enredaban entre sus manos y sus labios, pero pude descubrir que no era una de esas personas que solo se parquean en la plaza por privacidad, y descubrí también que la joven que lloraba no era una empleada, ni que esperaba a un empleado sino a una empleada, una muchacha alta, muy bonita por cierto, raza blanca, ojos verdes, menos de 25 años, buenas pierdas, nalgas visibles, y perfume inolvidable que había tropezado con un bobo que hablaba por teléfono al entrar a la Ferretería.

Entré a mi carro, volví a encender el radio, subí el volumen y me fui cantando, porque en las calles se encuentran las mejores historias para contar!

Más Allá.

Despierta, abre los ojos, estuvo soñando con él, se levanta de la cama y se mira completamente desnuda frente al espejo, fijamente de admira, cierra los ojos, y como si soñara nuevamente toca su pelo, su cuello, sus senos, se acaricia sus senos con tanta delicadeza que gime, se muerde los labios, se ríe,abre los ojos y despierta.

Camina hacia la cama y se lanza hacia ella, empieza a llorar, llora, grita, se envuelve entre sabanas, grita cada vez mas fuerte, ahora ríe, ríe como loca, y comienza a juguetear con su cuerpo nuevamente, abre sus piernas, el deseo la domina, algo mas fuerte la domina, toca sus piernas, sus senos, su vagina, toca su clítoris, ahora grita de excitación, de placer, muerde las sabanas, termina, rie, rie nuevamente como loca, aunque unas lágrimas salen de sus ojos, se levanta de la cama y va hacia la ducha.

Canta, canta para mostrar que es la mujer mas feliz de todo París, de toda Francia o mejor dicho de toda Europa un “Quoi que tu fasses L’amour est partout où tu regardes Dans les moindres recoins de l’espace Dans le moindre rêve où tu t’attardes L’amour comme s’il en pleuvait Nu sur les galets” con un acento francés bien ganado mientras con movimientos sensuales disfruta el momento, Pone algo de música en la Radio, saca un vestido, y baila con él antes de ponérselo, se viste y sigue cantando, va a la cocina, saca algo de comida de la nevera, prepara una mesa para dos, saca una botella de vino de la alacena, en tan solo minutos prepara una cena especial lista para disfrutar.

Se sienta en uno de los dos lugares que ha preparado en la mesa, dos platos, dos copas y una sola persona, abre la botella de vino, sirve vino en una de las copas, luego se sirve para ella, toma un trago de vino y brinda: ” Brindo por  tu memoria Jean-Luc Gauthier el mejor hombre de toda Francia que Dios te tenga en su gloria”.

Es Hora de crecer Peter Pan!!

pe

Es hora de pasar pagina, de poner la palabra fin a algunos de estos libros terminados, y guardarlos, y solo tenerlos para los recuerdos, aunque los recuerdos puedan afectarme!, ya ese no soy yo, No te rías Peter!, sí!  ya no soy ese que era antes, no, no te burles Peter!, sí!!, se que estoy gordo, no soy el muchacho flaco que podía correr, saltar paredes, violar seguridad y todo eso, ya no soy ese!, ya te dije Peter! ese rebelde ya creció, no hay por qué seguir siendo un rebelde sin causa!, ya se acabaron esos viajes espaciales a la nada! No Peter! no quiero salir a volar, hay cosas que tengo que hacer, estoy cansado, el trabajo mañana me espera, si Peter! tengo responsabilidades y me importan, hay cosas que pagar, hay deudas que saldar, hay compromisos, fechas, si Peter ríete todo lo que quieras hoy no saldré y tal vez mañana tampoco lo haga…

Mira afuera Peter ya todos están creciendo, no seré el único que me quede como cuando me conociste!, ellos tienen sus vidas, esposas, hijos, compromisos, trabajos que pagan mucho, carros que mantener, policías que sobornar, mujeres a la cual satisfacer, Jefes, Amantes, Empleados y mas, es hora de ser una persona mayor… cambia esa cara Peter, no es nada de otro mundo, es normal, lo sabes!, si Peter soy como todos, no soy perfecto, soy humano! recuerdas?, no me arrepiento de nada, ya no necesito seguir usando estos pantalones cortos, los quieres?

Peter es hora de que elija mi camino, ya no quiero seguir en la banda, ya me siento grande para esto, si Peter hablo en serio! me conoces, bueno he cambiado, ya tengo palabra, ya tengo planes para el futuro, sí! ya marco fechas en el calendario, tienes mi ventana abierta cada vez que quieras visitar, se que tarde o temprano volverás aunque no seas para buscarme a mi!, tienes toda la libertad de hacerlo, te tengo confianza, solo es que ya mi tiempo pasó…

Peter cuidate! hey sonríe! no estés triste! no! yo no estoy enojado, estoy feliz, se que hiciste lo que tenias que hacer, te lo agradezco, mirame! sientete orgulloso de mi, sabes que no es nada personal contra ti!, solo es que ya me llegó la Hora de crecer Peter Pan!

una Visita un Domingo cualquiera

Era un domingo cualquiera como dice la canción, Don Plinio ya andaba levantado desde las 5:30 de la mañana como todos los días, para el no había excepciones, “el que amanece temprano el día se le hace mas largo” decía, todos los domingos después de levantarse  escuchaba las noticias de alguna estación de radio en secuencia AM, luego de eso acostumbraba a salir, daba una vuelta, visitar conocidos, amigos, o solamente caminar, sabia durar algunas 3 0 4 horas caminando sin rumbo fijo, a veces creo que lo hacia para ver si algo había cambiado en una semana, era un calculo de domingo a domingo, o solo caminaba hasta recordar cual fue el objetivo pro el cual salió de su casa, pero lo que se que lo disfrutaba, llegaba a su casa con la misma quejas de siempre, la espalda, la cabeza, un carro no lo vió y estuvo a punto de chocarlo, cosas así.

Pero esa mañana no salió a ninguna parte, tenia un compromiso, era un hombre de palabras, decía que la palabra valía mas que cualquier contrato firmado cuando se hacia en seriedad, Ese día debía terminar un trabajo para una pintora conocida, una de sus mejores amigas, y una de sus mas fieles clientes, o sea que ese domingo iba a trabajar, pero para el que tiene su lugar de trabajo en la casa eso no es ningún gran estorbo, encendió el interruptor de energía que alimentaba su pequeño taller donde el olor a madera y el aserrín era los mejores decoradores, trozos de madera organizado por tamaño,cajas de clavos, martillos, pedazos de cartón piedra era lo que le daba ese toque de taller que desde lejos nadie podía distinguir, hacia Marcos para cuadro, era uno de los mejores haciéndolo, pero lo mas curioso era que de tantos cuadros que tenia en su casa solo uno tenia un marco realizado por el, nunca supe el porqué, si tenia tanta buena fama

El era un hombre recto, de palabras, trabajador, dos operaciones en la cabeza no habían detenido su actividad, y su cerebro seguía funcionando a la perfección, terco, a sus casi 70 años su cuerpo no había perdido la fortaleza la cual siempre sacaba a relucir en todas sus conversaciones, aun tenia gotas de juventud, con tan solo ocho dedos y medio de diez con lo cual nació esto no le era obstáculo para nada, tomaba sus tablas de madera y la pasaba por la cierra con gran facilidad, la experiencia no se improvisa siempre me decía riendo, todo podía ser cuentos, cantos y relajo, pero cuando prendía la cierra era un cierre de cualquier conversación, la respetaba, la miraba, no perdía de vista su objeto, ya la vida le había enseñado que ella aunque era solo una maquina podía seguir quitandole mas dedos o mas vida. El sonido de los martillos golpeando los clavos en la madera que Norma como esposa y ayudante sabia hacer muy bien, el grujir de la cierra, el roce de la madera con la mesa, creaba la mejor música, “esa es la bulla que me gusta escuchar la del trabajo” una de sus frases celebres.

Era un hombre de fe, tenia fe en el mismo, en su familia, no era religioso para nada, no era un buen católico y lo sabia, visitaba la iglesia una vez al año, era para “celebrar” la muerte de un hija que falleció por un ataque de epilepsia ocurrido en la calle, no se supo de ella hasta tres días después, eso le marcó la vida, pero sufría en silencio, era un hombre Macho, no le gustaba llorar, ni que la gente supiera que también lloraba, decían que por eso había perdido la fe
en el de arriba, decían que por eso dudaba, incluso decían que era ateo, pero no lo era, yo se que no.

Apenas eran las 10 de la mañana de ese domingo, el sol ya empezaba a gobernar, Don Plinio y Doña Norma apuraban sus manos para terminar antes de la hora de la comida ese seria su cierre del día, en ese momento cuando Don Plinio se tomaba un vaso de agua fría, en un descanso de 10 minuto, y se comía un Guineo una señora con un jovencito como de algunos 13 años entraron a la zona de la casa, de dirigieron hacia el taller, con una biblia debajo del brazo y una revista en la mano derecha, la señora le dio la mano a Don Plinio, le dijo su nombre, le preguntó el de el, y seguido le hizo una pregunta sencilla: tiene usted tiempo para Dios? Don Plinio, sonrió, le hizo una seña a doña Norma, Prendió
su cierra y volvió a trabajar.

El cuarto oscuro

Abro mis ojos y lentamente se cierran, los vuelvo a abrir esta vez evitando que se vuelvan a cerrar pero fracaso, mis parpados están pesados, forzo otra vez mis malditos ojos pero no quieren obedecer e intento ver una mujer desnuda salir de mi habitación, una mujer hermosa con alas abre la puerta y vuela.

La luz lentamente se va apagando, me siento inmóvil, la oscuridad se ha adueñado de mi habitación. Escucho voces, he comenzado a escuchar voces,  murmullos, voces que susurran. ¿Quien está Ahí? Pregunto y nadie me contesta, pero continuo escuchando esas voces que no paran, ahora escucho risas, como si se burlaran de mi. ¿Quien es?, ¿De que se ríen? vuelvo a preguntar pero nadie responde a mi llamado, un cosquilleo se empieza a sentir en mi mano derecha, no lo puedo aguantar, aunque intento abrirla no tengo fuerzas suficiente para lograrlo, de repente  por si sola mi mano se abre y sale volando una luz, una luz verde, roja, azul, no, no puedo distinguir su color, empieza a iluminar mi habitación, a su paso deja un destello de luz, los murmullos empiezan a escucharse mas alto, con mas fuerza, y ya no es una luz, son diez, veintes, cincuentas, cien, quinientas, miles.

Vuelan como locas en mi habitación, rodean mi cuerpo y siento cosquilla en todas partes, se reúnen entre todas, me levantan y empiezo a volar con ellas, me siento uno de ellas, vuelo en toda mi habitación, es la cosa mas bella que jamas haya visto, como luces de neón, como una lluvia de estrellas de colores, con ellas me siento libre y ellas celebran conmigo.

Unos pasos fuertes empiezan a escucharse que vienen desde afuera de mi habitación, las luces se callan y comienzan a irse, se marchan, No!, no se vayan!!– les grito, y me dejan caer al suelo, se escapan por la ranura de la puerta, la oscuridad vuelve a reinar en mi habitación y los pasos se vuelven a escuchar cada vez mas cerca, mi corazón comienza a latir muy fuerte, no puedo controlarlo, los pasos cada vez se escuchan mas cerca, por el sonido de esos pasos puedo adivinar que es alguien muy fuerte, muy grande.

Ya está frente a la puerta, siento como lentamente abre la puerta, mi cuerpo se ha paralizado, el miedo impide moverme, está entrando a mi habitación, intento abrir los ojos, veo su silueta con la ayuda de la luz que entra por la puerta, un cuerpo grande, su cabeza es enorme, lleva unos cuernos, como los de un toro, es una bestia horrible, se acerca hacia mi, en su enorme nariz lleva un aro que traspasa  sus dos agujeros, sus ojos grandes y negros, su aliento como si hubiese comido un animal muerto inunda mi habitación, yo aun estoy inmóvil, no se que quiere conmigo, toca mi cuello con sus grandes y peludas manos,  voltea y se marcha.

Tengo que escapar, el puede volver, tengo que encontrar una salida en esta habitación oscura, no encuentro la puerta, voy a tientas buscando como escapar, he encontrado una puerta pequeña, creo que no puedo entrar, es muy pequeña para mi, intento entrar, primero mis manos, luego mi cuerpo y mis pies, he entrado a un cuarto blanco, mas iluminado de mi habitación, las luces me impiden tener mis ojos abiertos completamente, la habitación no está sola, desde aquí veo una cama, alguien sobre ella, me acerco con miedo, no se quien es, y si está durmiendo no quiero molestar, pero, ¿que es esto?, se parece a mi, soy yo!, ¿que busco sobre esa cama?, pero si ese soy yo ¿quien soy yo en verdad?,no entiendo, ¿que hago en esa cama?, me siento perdido, trato de levantarlo, digo levantarme, pero no reacciona, ¿será que ha muerto? nooo, no puede ser, me asomo a la puerta necesito ayuda, necesito que alguien salve a esa persona que se parece a mi,- Auxilio!!!, hey!!, ¿alguien me escucha?, intento abrir la puerta pero no abre, veo muchas personas afuera pero nadie acude a mi llamado, no puede ser!!, hey!, las luces comienzan a apagarse, todo está oscuro, tengo que buscr la puerta por donde entre para marcharme, toco las paredes en busca de la diminuta puerta, pero no la encuentro, parece que ha desaparecido, no, ¿y ahora?…

No puedo salir, todo se vuelve oscuro, la cama con la persona que se parece a mi a desaparecido, todo está oscuro, parece como si estuviera en mi otra habitación, alguien intenta abrir la puerta, la puerta abre, entra esa mujer hermosa, esa mujer desnuda, la mujer con alas, toma mi brazo, intento hablarle pero no me salen las palabras, tiene algo en la mano, ha sacado una navaja, la entra en mi brazos, mis ojos vuelven a estar pesados, no lo puedo mantener abiertos e intento ver la mujer desnuda salir de mi habitación,  abre la puerta y vuela.

Annie

Annie mira fijamente mis ojos con esa cara de malicia sexual que me excita, su mirada hace una invitación a deleitarme de su carne, se desnuda lentamente frente a mis ojos, ha parado el tiempo y su silueta sensual me deja sin palabras como casi todas las noches.

Annie toma mi mano y la coloca sobre sus pequeños senos mientras mueve su cuerpo como si bailara un vals suave,pausado y silencioso, me he quedado inmóvil. Ella desabotona mi camisa, me empuja a la cama, me susurra al oído y pasa su lengua por mi oreja dejanloda pasearse en mi cuello, sus manos inquietas desabrochan mi pantalón y su boca intercambia sentimientos con la mía, abre los ojos y el ámbar de los mismos me ha puesto a temblar sacando de mi una sonrisa nerviosa.

Ella saca mi pantalón, besa mi pecho, el calzoncillo también es despedido, ahora soy un cuerpo desnudo como ella. Annie besa mi pelvis, abre sus piernas, con su mano hace una señal y con los dedos abre la puerta de una sucursal del cielo situada debajo de su ombligo, toma mi mano y me invita a tocar, compruebo que no solo el infierno es caliente y mi lengua desea rectificarlo.

Annie me tiene, he dejado de ser yo, sus gemidos me enloquecen y dejo que los deseos carnales se adueñen de mi, su cuerpo sobre el mio, su sexo y el mio, el momento del éxtasis encoje esta habitación, dejamos de ser dos y siendo uno pasamos la noche…

Abro mis ojos, despierto y estoy tan solo como hace tiempo, busco mi teléfono celular para ubicarme en la realidad, hace justamente un mes que Annie se marchó para nunca volver y anoche estuvo aquí conmigo como todas las noches.