
New York Streets By Me
La vida es tan inquieta, no sabe pararse en un solo lado, no sabe agachar la cabeza para que los hechos le pasen por arriba, NO!, la vida se enfrenta, no para, es como un reloj con pilas nuevas, es como el conejito del anuncio de Duracell (voy a tener que cobrar la cuña) sigue, sigue y sigue.
Aveces siento que mi suerte cambia, dejo de ser una ficha mas de este juego gigantesco de LEGO, o MONOPOLY que algún niño de otro planeta tira y recoge cada vez que quiera, siento que comprendo la filosofía silenciosa de la vida la idea complicada de solo vivir y ya, disfrutar cada día, no exigir mas de lo que se exige, esperar el bus al lado del camino, disfrutar de lo que pasa frente a nuestros ojos como un buen espectador callado y con ganas de ver mas.
Unos días que no me esperaba, trabajo por un tubo, un Nivel de ingles mas duro de lo que pensé donde la ley es aprende o aprende, AMOR, musica, fotos,libros que llegan solos, canciones que hablan por si sola, regalos que desaparecieron un día cualquiera en el instituto postal, boletos ciberneticos de avión, películas para ver en la comodidad de mi hogar,una mujer que cuenta los días, sorpresas guardada bajo la manga, fechas marcadas en el calendario, aniversarios, cumpleaños,recordatorios, vagancia, rebeldía, un tobillo jodio, una cita para un estudio casero, una revista que no se donde llegara con una foto tomada por mi ,un enano que me espera, un ipod en los oídos, mas de 200 post que leer en un reader que me desespera, una cabeza llena de vainas, unas piernas que quieren salir y unos ojos que quieren seguir viendo…
Aveces pedimos tanto que no sabemos donde guardar lo que recibimos, y nos agarramos la cabeza cuando no podemos mover las manos, deseamos que sea viernes cuando apenas es lunes, pero nos pasa el martes y no disfrutamos el jueves, así somos, lleno de compromisos cuando no queremos salir de casa pero el día que deseas estar fuera: “EL numero que usted ha marcado no está en servicio en estos momentos intente su llamada mas tarde”, un concierto privado en tu habitación, o una cita telefónica de 4 horas hasta que el sueño gane, una fiesta privada para celebrar nada hasta que se acabe el six pack de corona.
Ahora me burlo de las fechas, de los días, de las horas, nunca me imagine en esa posición, en 22 días estaré donde estaré en 76, porque la vida es tan corta que no hay tiempo para quedarse sentado y esperar que acabe el calendario.